RECOMENDACIONES DE MANEJO DE LA MELAZA

 

Utilización de la melaza en la fabricación de piensos compuestos

 

 

Inclusión y mezcla de melazas

 

 

Manejo de la Melaza

 

 

Sistema de incorporación de la melaza

 

 

Filtrado

 

 

Acondicionamiento del pienso, ventajas para la incorporación de la melaza

 

 

Viscosidad y preparación de la melaza

 

 

Absorción de la melaza

 

 

Recomendaciones generales

 

 

 

SISTEMA DE INCORPORACIÓN DE LA MELAZA

 

Dado que las melazas constituyen un ingrediente clave en la mayor parte de piensos compuestos, es importante que su uso se controle con exactitud. Para conseguir este propósito y asegurar que se obtienen los niveles formulados, se necesita una cierta instrumentación en todas las instalaciones de melazas. El nivel de dicha instrumentación puede variar de una fábrica a otra y en función de las cantidades de melazas utilizadas.

 

 

Las grandes fábricas, con varios mezcladores y con varias grandes líneas de granulado, requerirán obviamente más instrumentación que una pequeña fábrica con un solo mezclador y una línea de granulado. En cualquier caso, el uso de melazas en la fábrica, si se carece de la mínima instrumentación, no puede ser calibrado con exactitud.

 

 

Las siguientes orientaciones, dadas con un carácter general, se proponen como línea de partida, a partir de la cual puede desarrollarse un eficiente sistema de fabricación.

 

 

El instrumento primero y más importante consiste en un dispositivo de medición eficaz y fiable en el tanque de almacenamiento principal. Si existe más de un tanque, debe haber un medidor en cada uno de ellos. El propósito de este dispositivo medidor es indicar con claridad la cantidad de melazas almacenadas, de tal manera que el personal de la fábrica sepa cuándo se debe hacer el pedido de la siguiente entrega, que el conductor de la cisterna que entrega las melazas sepa con exactitud el espacio disponible para la carga pedida y, lo más importante, que las melazas almacenadas puedan ser comprobadas con facilidad semanalmente a fin de conseguir que no haya discrepancias entre las cifras reales y teóricas de uso semanal.

 

 

Dentro de la gama de indicadores usados se encuentran las sencillas unidades conocidas como "de pesa", consistentes en un flotador colocado en el interior del tanque, el cual está conectado, por medio de un cable que pasa sobre una polea, a un indicador que hay en un bastidor vertical en el exterior del tanque. Este bastidor tiene pintada encima una escala, de tal forma que la manecilla indique la cantidad almacenada. El punto débil de este tipo de dispositivo medidor es que tanto el clima como las propias melazas pueden, en ocasiones, hacer que la polea no funcione, por lo que exige un mantenimiento constante.

 

 

A veces se usa, y en ciertas condiciones es aceptable, un sistema de medición visible, consistente en un tubo transparente de plástico en el exterior del tanque. Este tubo debe sujetarse y mantenerse firme, por medio de escuadras ranuradas, en un lateral del tanque, de lo contrario se dilatará y se soltará.

 

La conexión del tubo al fondo del tanque debe ir dotada de una válvula. El diámetro interior del tubo debe ser de 25 a 37 mm. Con melazas de alta viscosidad y tiempo frío, el movimiento de las melazas dentro del tubo tenderá a ser lento. Si existe la menor posibilidad de que se produzcan actos vandálicos, no debe usarse este tipo de dispositivo. El tubo de plástico puede decolorarse mucho al cabo de algún tiempo, lo que dificultaría la lectura del medidor. Al igual que el otro tipo de dispositivo del flotador interno, el sistema de tubo de plástico requiere la instalación de una escala graduada colocada de forma permanente sobre el tanque, al lado del tubo.

 

 

El dispositivo más común es el de simple sistema de presión con un indicador acoplado directamente sobre el tanque o sobre un soporte cercano. El medidor puede calibrarse para que dé la lectura del volumen o del peso y debe referirse siempre al tanque al que va acoplado. Este tipo de dispositivo ha demostrado ser muy satisfactorio y, si se le dan al proveedor los datos correctos sobre el tanque y las melazas que se van a usar, la lectura será de gran exactitud.

 

 

Algunas fábricas están utilizando actualmente sistemas ultrasónicos que no requieren contacto para la medición del nivel de líquido y del contenido de los tanques. El transmisor está emplazado encima del tanque y conectado por cable a una unidad de visualización situada en un lugar que resulte conveniente tanto para el personal de la fábrica como para los conductores que hacen las entregas de melazas. El costo de un dispositivo de este tipo se ve rápidamente compensado por una exacta determinación de las melazas usadas por la fábrica en una semana, así como por la eliminación del costo implícito en el llenado excesivo de tanques y los posibles peligros de contaminación, así como la pérdida de stocks.

 

 

Cuando existen distintos puntos de utilización dentro de una fábrica, es esencial que cada uno disponga de un buen medidor de flujo, de forma que la utilización de melazas en cada máquina pueda ser controlado y anotado.

 

Contador electromagnético de SGS

 

El factor clave para conseguir unas buenas formulaciones es la exactitud, y los sistemas informatizados de pesaje para el mezclado de materias primas en las fábricas de piensos funcionan dentro de unos márgenes muy pequeños de tolerancia. Desgraciadamente, las melazas no suelen ser pesadas, excepto en algunas plantas de mezcla muy especializadas, y, a menos que se use un medidor de flujo, la incorporación de melazas se convierte en una operación cuyos resultados son un tanto aleatorios.

 

 

El tipo más antiguo de medidores de flujo de desplazamiento positivo nunca dio muy buenos resultados cuando se usó con melazas. Partes del medidor se encontraban de hecho en las propias melazas, y el mínimo trozo de azúcar caramelizado o las partículas más menudas de fibra eran suficiente para hacer que dejara de funcionar. Era necesaria una filtración tan fina que el flujo de las melazas se veía impedido y obligaba a una continua limpieza.

 

 

Los medidores de flujo instalados actualmente en las fábricas son del tipo electromagnético y, a lo largo de los años, han demostrado ser económicos, exactos, fiables y carentes de problemas. Los medidores pueden instalarse en cualquier posición que resulte cómoda en el sistema de tuberías entre la bomba y el punto de descarga, aunque cada tamaño de medidor exige una distancia mínima del punto de salida.

 

 

Es fundamental que la instalación de un medidor de flujo electromagnético sea adecuadamente estudiada y, antes de hacer el pedido de una unidad, habrá que informar al fabricante de la gravedad específica de las melazas usadas, el flujo máximo y mínimo requerido y la longitud de tubería que habrá desde el medidor hasta el punto exacto de salida o descarga. Asimismo, antes de pedir una unidad, deberá determinarse la posición y el número de instrumentos de visualización y registro conectados con cada medidor. Estos medidores se conectan fácilmente a sistemas de control automático de granuladoras, mezcladores y bombas de velocidad variable. No existen piezas móviles del medidor que se encuentren en el propio flujo de melazas, y estos medidores pueden funcionar sin problemas con todo tipo de mezclas de melazas.

 

 

 

CONTROL DE TEMPERATURA

 

Como las melazas no se ven en la fábrica (salvo que se produzca un accidente), no se les presta atención y, sin embargo, sus características normales pueden cambiar en cualquier momento dando como resultado alteraciones del flujo en bombas y tuberías, alteraciones que no son visibles.

 

 

El factor que produce esos cambios en los sistemas de la fábrica es la temperatura de las melazas y, en muchas fábricas, suele descuidarse el tema de la temperatura. Para mejorar la situación, el tanque de almacenamiento principal debe dotarse de un dispositivo de control de temperatura, preferentemente dentro de una escala que vaya de 0º a 50º C. Este dispositivo debe colocarse en la parte baja del tanque, en un punto que sea fácilmente observable.

 

 

El tanque de almacenamiento principal y la tubería de salida de éste a la bomba principal de trasiego de melazas son los puntos más vulnerables del sistema, y una caída de 5º C en la temperatura de las melazas puede hacer que prácticamente se duplique el factor de viscosidad. Esto reduce el flujo de las melazas hacia la bomba y a la salida de la bomba, lo que podría conducir a unos niveles de fluctuación en el tanque de servicio de melazas. Una indicación de baja temperatura en el termómetro ayudará al personal a identificar la causa de un problema en el uso de las melazas.

 

Dado que la mayor parte de las fábricas disponen de un tanque de servicio de melazas que puede calentarse, es asimismo importante que se instale también un dispositivo de control de temperatura en dicho tanque. Dicho dispositivo debe tener una escala que abarque de 5º a 60º C, y el área por encima de los 40º C debe estar claramente marcada de rojo como área de peligro. Con una temperatura de almacenamiento por encima de los 40º C, la calidad de las melazas empieza a deteriorarse y por encima de los 60º C pueden llegar a ser bastante peligrosas, lo que obligaría a tomar medidas inmediatas para reducir la temperatura.

 

 

En los sistemas de melazas, hay dos lugares fundamentales en los que se deben usar indicadores de presión. El primer punto es en el sistema de tuberías que hay inmediatamente después de la bomba principal de trasiego que pasa melazas del tanque principal de abastecimiento al tanque de servicio. La presión operativa normal dependerá de tres factores:

 

 

(a) el tamaño de la bomba en relación con su especificación de caudal, bien sea en kilos por minuto o en toneladas por hora;

 

(b) el diámetro, longitud y altura del sistema de tuberías que van al tanque de servicio;

 

(c) la viscosidad/temperatura de las melazas usadas.

 

 

 

CONTROL DE PRESIÓN

 

El indicador de presión debe ir marcado a su presión de funcionamiento operativa normal, y cualquier variación que se produzca, por encima o por debajo de la línea, debe ser investigada. En tiempo frío se producirán incrementos de presión debido a la mayor viscosidad de las melazas. Si la bomba tiene un motor de una potencia adecuada, probablemente será capaz de superar el mayor factor de carga, pero la cantidad de melazas que llegue al tanque de servicio disminuirá, lo que podrá afectar al suministro a las bombas medidoras causando variaciones en la calidad de los gránulos.

 

 

Una disminución de la presión en el indicador puede deberse a la utilización de una mezcla de melazas con un factor inferior de viscosidad, a unas temperaturas ambientales muy altas en verano, o a que la bomba esté muy desgastada y necesite nuevos engranajes o un cambio de rotor/estator.

 

 

El segundo lugar en el que hay que instalar un indicador de presión es en un tramo de tubería que se usa exclusivamente como canalización circular. El indicador debe instalarse en la parte superior de la tubería, lo más cerca posible de la bomba.

 

 

El indicador debe ajustarse de acuerdo con las condiciones normales de bombeo cuando no se usan melazas de la tubería y la válvula de seguridad de presión de la línea de retorno al tanque está totalmente abierta. Cuando la línea está en situación de máximo uso, el indicador de presión debe comprobarse de nuevo. Si ha habido una bajada de presión, hay que ajustar la válvula de seguridad de presión para que dé una lectura ligeramente superior a la presión que había cuando no se estaban extrayendo melazas de la línea. Es importante saber que el ajuste del indicador de presión debe ser siempre inferior al de la válvula de seguridad de presión que va incorporada a la bomba principal. De lo contrario, las melazas se limitarían a circular por la bomba y no por la canalización circular. Si las melazas no se calientan, el posible aumento de viscosidad producido en tiempo frío puede fácilmente ser causa de grandes dificultades, impidiendo que la canalización circular reciba el suministro adecuado de melazas. Las canalizaciones circulares pueden ser causa de muchos problemas, muchos de los cuales suelen pasar inadvertidos.

 
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